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25/03/2025Sus grandes logros en el ring no eclipsaron sus convicciones como “cristiano renacido” tras una profunda experiencia cercana a la muerte en 1977.
George Foreman, campeón olímpico de boxeo en 1968 y doble campeón mundial de pesos pesados, falleció este 21 de marzo a los 76 años con un legado inolvidable, marcado por su longevidad en la lona, la rivalidad con Muhammad Ali y una carrera poliédrica en la que también fue pastor evangélico y un exitoso hombre de negocios.
Nacido en Marshall (Texas) en 1949, tuvo una juventud marcada por las adversidades y los bajos recursos económicos, pero descubrió su pasión por el boxeo y se hizo hueco entre los boxeadores más prometedores a nivel ‘amateur’, antes de conseguir en 1968 una inolvidable medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Ciudad de México.
Se convirtió en boxeador profesional al año siguiente, en 1969, y en 1973 alcanzó el título mundial en la categoría de peso pesado tras derrotar a Joe Frazier en Kingston, Jamaica. Defendió su título, con éxito, contra el puertorriqueño José Román y contra Ken Norton, antes de afrontar a Muhammad Ali en el célebre ‘combate del siglo’, el ‘Rumble in the Jungle’ (algo como ‘retumba la selva’) en Kinshasa (Congo). Con diez millones de dólares en la mesa, cinco para cada uno, los dos boxeadores protagonizaron un combate que se saldó con la victoria de Ali. Pese a que inicialmente Foreman se negara a aceptar la derrota, con el tiempo el boxeador cambió su posición y terminó creando un vínculo de amistad con Ali.
En la historia también queda su pelea de 1994 contra Michael Moorer, en la que recuperó el título mundial de pesos pesados con 45 años, algo que le convirtió en el boxeador de más edad en ganar esa corona. Además, ningún boxeador había conseguido dos títulos mundiales de pesos pesados con más tiempos de diferencia entre uno y otro.
Foreman dejó el boxeo en 1977 tras una profunda experiencia espiritual, pastoreando una iglesia y pasando de ser el conocido “chico malo” a predicador del Evangelio. “No importa lo que logres en esta vida. Lo más importante es mantener los ojos puestos en el verdadero premio, y ese premio es servir a Dios”, dijo.
Diez años después regresó a los rings, en un retorno impensado. Tenía 38 años. Batió de forma consecutiva a 23 púgiles hasta que Evander Holyfield frenó la racha en 1991 en una pelea en Atlantic City.

Destaca también su carrera de hombre de negocios, que le hizo ganar millones de dólares gracias a una famosa parrilla eléctrica para la carne que vendió millones de unidades. También trabajó como comentarista en primera fila para HBO durante 12 años y apareció en numerosas series de televisión, incluyendo la breve comedia de ABC » George» , el reality de viajes «Mejor Tarde que Nunca » y el concurso musical » El Cantante Enmascarado» .
Su experiencia y faceta espiritual
Sus logros en el ring no eclipsaron sus convicciones como “cristiano renacido”. Foreman a principios de 1977 –tras caer ante Jimmy Young- contó tiempo después que esa misma noche vivió una «experiencia cercana a la muerte» en el propio vestuario: el boxeador cayó enfermo, víctima del cansancio y de sus problemas cardiacos, y conectó con Dios por primera vez en su vida.
“Yo estaba muerto. No quedó nada de mí. Me quedé mirando la nada, sin esperanza. Dios me sacó de ese lugar oscuro y me dio una segunda oportunidad de vivir. Eso me ha mantenido conectado a tierra”, contó sobre esta primera experiencia religiosa que acabó cambiándole la vida.
Se unió a la Iglesia del Señor Jesucristo, una iglesia pentecostal de Santidad en Houston, de la que finalmente se convirtió en pastor en 1980 y donde predicaba hasta su fallecimiento. Abrió un centro juvenil para ayuda a jóvenes en problemas. Su fe y du servicio social fueron los puntos focales principales de su vida posterior; su familia lo considera un «predicador devoto».
Precisamente cuando una década después, ‘Big George’ volvía a subirse al ring (para volver a ser campeón del mundo) lo hizo para destinar el dinero que ganara al centro comunitario juvenil que había fundado para ayudar a jóvenes sin recursos.
La vida de Foreman ha sido llevada al cine con el título de “Big George Foreman”, que muestra su recorrido desde la marginación hasta llegar a la cima del boxeo; y también su experiencia de fe y como hombre de negocios. “Solo quiero que la gente sepa que encontré a Dios, que descubrí a Jesús. Es lo más importante para mí. Si van a ver la película, descubrirán que hay detrás de mí, de lo que se ve a simple vista, está Dios presente”, dijo en el estreno del film.
En su última publicación en Instagram puso: “Empecé mi día creyendo que ‘Todo es posible si solo creemos. El poder de una oración, grande o pequeña”
Fuente | Evangélico Digital